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Motivación: las 6 necesidades humanas

Paloma Uve

En los atentados de Londres de 2017, 3 terroristas apuñalaron indiscriminadamente a varias personas que paseaban por la calle en plena tarde de sábado. 

Ignacio Echeverría, un español residente en Londres que pasaba por allí, al ver cómo uno de ellos trataba de apuñalar a una mujer embarazada, se enfrentó a ellos con su monopatín como única arma. Esto acabó con el fatal desenlace de la muerte de ambos.

¿Qué mueve a una persona a acabar con la vida de un desconocido y a otra a dar su vida para salvar la de alguien que no conoce? ¿Qué es lo que hace que algunas personas se conviertan en Nelson Mandela o Teresa de Calcuta y otras en auténticos monstruos?

¿Alguna vez te has preguntado por qué haces lo que haces?

¿Por qué compramos una casa, una segunda residencia de vacaciones, por qué nos enfadamos, criticamos a los demás, nos hacemos tatuajes, nos apuntamos a un equipo o comunidad concreta, por qué fumamos, usamos productos y vestimos ropa de ciertas marcas, trabajamos duro para ganar mucho dinero (a veces más del que necesitamos para vivir) o acumulamos títulos académicos?

¿Cuál es la motivación detrás de cada una de esas acciones?

Cualquiera que sea la emoción que estemos buscando y el vehículo que utilicemos para hacerlo – crear un negocio, viajar por el mundo, casarte, tener hijos, etc.- todas las decisiones que tomas están guiadas por alguna de las 6 necesidades básicas y universales que tenemos los seres humanos, seamos conscientes de ello o no.

Todos tenemos las mismas 6. Lo único que varía es el peso o importancia que cada persona le da a cada una de ellas, así cómo la forma en la que elegimos satisfacer dichas necesidades. Conocerlas bien es clave para:

1. Entenderte y conocerte mejor a ti mismo/a

2. Aprender a motivar a los demás para que hagan lo que tu quieres: empezar a trabajar en tu proyecto, ser más ordenado, llevar un estilo de vida más saludable, etc.

Maslow y su visión de la motivación humana

La motivación humana que hay detrás de nuestras acciones se encuentra en constante estudio no sólo en el campo de la psicología sino también en el ámbito empresarial del marketing o la publicidad. Está demostrado que las personas no compramos los productos por ellos mismos sino por las emociones, estados y sentimientos que esos productos nos facilitan.

Uno de los trabajos sobre la motivación humana que más relevancia ha tenido fue el de Abraham Maslow en 1943.

 

Seguro que te suena esta famosa pirámide que divide la motivación humana en 5 categorías jerarquizadas. Lo cierto es que su popularidad ha sobrevivido en el tiempo, muy probablemente porque recoge prácticamente la totalidad de las necesidades racionales del ser humano.

Sin embargo, hay algunos puntos del trabajo de Maslow con los que discrepo. Maslow establece que existe una única jerarquía igual para todos y defiende que hasta que no se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), no desarrollamos las necesidades y deseos más elevados. Esto da por hecho que todos los seres humanos tenemos las mismas necesidades o motivación y que todos le damos el mismo nivel de importancia a cada una de ellas.

Sin embargo, no coincide con la realidad. Por ejemplo, hay personas que necesitan tener estabilidad para ser felices y otras que necesitan vivir viajando para estar bien, es decir, hay personas que tienen otras necesidades antes que la de seguridad como defiende Maslow.

Las 6 necesidades básicas según Tony

De todos los trabajos sobre la motivación humana que he estudiado, el que me parece que mejor encaja con la realidad de las personas es el de Tony Robbins. Tony defiende que existen 6 necesidades fundamentales: 4 de la personalidad y 2 del espíritu, siendo el peso de cada una de ellas diferente según la persona.

1. Certeza o control:

Es la necesidad de tener estabilidad, de sentir que tenemos el control de nuestra vida y sabemos lo que va a ocurrir en ella. Está relacionada con nuestro instinto de supervivencia.

Algunas personas valoran esta necesidad más que otras pero lo que es seguro es que todos la necesitamos confort en mayor o menor medida. Sin certeza estaríamos principalmente preocupados por nuestra supervivencia sin posibilidad de centrarnos en auto-realizarnos.

El peso que tenga esta motivación en tu vida determinará el nivel de riesgo que estás dispuesta/o a asumir en ella – riesgo en el trabajo, económico, con tus relaciones, etc. Según Robbins la calidad de nuestra vida depende la cantidad de incertidumbre que podemos tolerar. Es cierto. La vida es impredecible, nunca existe un 100% de certeza sobre lo que va a pasar.

Como veíamos en el post sobre cómo programar tu mente para que vea oportunidades que otros no pueden ver, el progreso es lo que nos hace sentirnos realizados y felices. El progreso implica cambio que es lo contrario a la estabilidad. Las mejores cosas de la vida siempre ocurren estando fuera de tu zona de confort.

Si tuvieras un 100% de necesidad de certeza tu vida sería totalmente monótona y sin motivación alguna… vamos ¡un aburrimiento! Esto nos lleva a la segunda necesidad.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de certeza?

Eligiendo un trabajo estable en una firma consolidada en lugar de emprender o trabajar en tu propio proyecto, a través de la religión, comiendo en exceso o a través de adiciones…

Ejemplo: Cuando comes en exceso normalmente algo que no te hace bien, obtendrás satisfacción y con ello certeza: sabes lo que va a ocurrir.

2. Variedad e incertidumbre:

Es justo lo opuesto a la certeza. Al igual que necesitamos certeza en una determinada proporción, también necesitamos cambio y nuevos estímulos. Esta es la motivación que nos hace progresar, nos invita a tomar riesgos, a exponernos y a salir de la zona de confort para que la magia y la transformación tengan lugar.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de variedad?

Cambiando de trabajo, nuevos amigos, una nueva pareja, mudándonos a Londres cómo acabo de hacer yo, conociendo personas nuevas, viajando a diferentes lugares, probando diferentes comidas, viendo películas, teatro, leyendo libros y también a través de drogas y otras adicciones. 

3. Relevancia

Todos necesitamos sentirnos importantes, especiales, únicos, necesitados y queridos. Necesitamos validar y que se reconozca nuestra identidad, es decir, actuar acorde a nuestros valores y a quién creemos ser, de manera congruente con como hemos venido actuando en el pasado. Mostrar y ser reconocidos por lo que nos diferencia y nos hace únicos.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de relevancia?

Seguro que conoces a alguien al que siempre que le cuentas algo te responde con el “y yo más”, es decir, le cuentas un problema y esa persona siempre tiene uno mayor que el tuyo. Esto es una forma de conseguir relevancia.

También se consigue a través de la violencia, criticando a los demás, ganando mucho dinero, perteneciendo a un grupo o religión, coleccionando títulos académicos, haciéndote tatuajes y pendientes, logrando objetivos difíciles que no todo el mundo pueda conseguir, mediante la culpa y la pena, comprando productos de marcas Premium, etc.

4. Conexión y Empatía

Necesitamos sentir que pertenecemos socialmente a un grupo y conectamos con los demás, es decir, sentirnos entendidos y apoyados. Al contrario que la relevancia que requiere centrarse en uno/a mismo/a, esta necesidad implica centrarse en los demás.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de conexión y empatía?

A través de una pareja, la familia, los amigos, las mascotas, el sexo, teniendo grandes problemas para buscar la compasión de otras personas, etc.

5. Progreso personal

La realización personal viene de tu crecimiento y evolución como persona. En el momento que dejas de evolucionar y aprender, también te dejas de sentir realizado independientemente de cómo vaya todo lo demás: amigos, pareja, dinero, etc. Progresar es lo que realmente nos hace ser felices.

Para crecer necesitas hacer cosas nuevas, simplemente por lo que te aportan y no en busca de validación. Cuanto más aprendes, más tienes para compartir con los demás y esto nos lleva a la última de las 6 necesidades: contribución.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de crecimiento personal?

Marcándonos objetivos ambiciosos, asumiendo retos, exponiéndonos, haciendo cosas que no hemos hecho nunca antes, con la ayuda de un mentor, estudiando, etc.

6. Contribución

¿Qué es lo primero que haces cuando te dan una buena noticia? Probablemente llamar a alguien que quieres para compartirlo porque las buenas noticias no son tan buenas cuando no tienes con quién compartirlas.

Sentir que lo que hacemos aporta valor y ayuda a los demás, da sentido a nuestra ocupación. Si no tenemos claro que lo que hacemos aporta valor, perderemos la motivación. La desmotivación ocurre a menudo en organizaciones empresariales grandes debido a que se pierde la conexión entre tu trabajo y el valor que este aporta al cliente final.

Dar a los demás es lo que nos aporta satisfacción a nosotros mismos.

¿Cómo satisfacemos nuestra necesidad de contribución?  

Ayudando económicamente a personas necesitadas, colaborando con una ONG, dedicando tiempo a una causa justa, ayudando a un amigo a conseguir un objetivo, etc.

Marcándonos objetivos ambiciosos, asumiendo retos, exponiéndonos, haciendo cosas que no hemos hecho nunca antes, con la ayuda de un mentor, estudiando, etc.

Cómo utilizar el conocimiento de las 6 necesidades para ti

Se puede satisfacer cada necesidad tanto de manera constructiva como destructiva como hemos visto en los ejemplos de cada una de ellas. Hay formas positivas, neutras y negativas de satisfacer estas necesidades y está en cada uno de nosotros decidir como lo hacemos.

Puedes satisfacer la necesidad de certeza haciendo deporte regular o bien comiendo compulsivamente o puedes alcanzar relevancia a costa de dañar a otra persona con tus críticas o, por el contrario, esforzándote para conseguir un objetivo que te has propuesto.

La próxima vez que te enfades con alguien piensa qué es lo que realmente hay detrás de ello ¿qué necesitas tú? ¿sentirte relevante? ¿conexión?… Esto probablemente te hará tomar mejores decisiones.

Muchas veces reaccionamos a algo que hacen otras personas pensando que nos han provocado ellos pero la provocación de verdad está en ti.

Es importante saber el peso que tiene cada una de estas necesidades en tu vida. Ten en cuenta que el orden de las prioridades va cambiando a lo largo de tu vida, no es algo fijo.

¿Quieres saber cuál es el peso que, objetivamente, le das a cada una de estas necesidades ahora mismo en tu vida? Hay un test muy rápido que puedes hacer para evaluar el orden de tus prioridades. La única cosa es que está en inglés pero si no tienes problema con el idioma te animo a hacerlo, los resultados son muy interesantes.

Crecimiento y contribución son las que me han salido a mi como las dos primeras y certeza la última. Lo cierto es que coincide mucho con el momento de vida en el que estoy ¿te animas a hacerlo? Cuéntame en los comentarios que te sale y si te cuadra con tu momento actual. Me encantará leerte.

Cómo utilizar el conocimiento de las 6 necesidades con los demás

Observar e identificar las necesidades prioritarias de otras personas en tu vida es imprescindible para poder motivarles a hacer las cosas que quieres que hagan. La decisión siempre va a ser de la persona pero la forma de trasmitir la propuesta es la que te va a llevar directamente al sí o al no.

Imagina que quieres convencer a un amigo a que trabaje en tu proyecto. Si detectas que tu amigo está en fase de priorizar la contribución, tendrás que hablar del valor que aporta a las personas lo que hacéis en el proyecto mientras que si lo que busca es relevancia será mejor que le cuentes la gente tan importante con la que va a trabajar y conectar(siempre que sea cierto ¡claro está!)

Más de 3 produce adicción

Cuando una acción satisface tres necesidades o más nos volvemos adictos a esa acción ¿Conoces a alguien cuya vida sea un drama? Siempre pesimista y con problemas. Es una forma poco productiva pero efectiva de satisfacer sus necesidades, dando pena consigue certeza, conexión con los demás (se compadecen de él/ella) y relevancia. Por esto muchas personas se vuelven adictas a sus penas.

Así que sí, incluso eso es una elección. Acuérdate del SAR y el foco, tú eres quién lo diriges, al igual que esto.

Conocer y entender estas necesidades y saber identificarlas en lo que haces te puede ayudar a conseguirlo de manera más productiva, evitando que te auto-sabotees en el proceso.

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