BLOG PPAL-exito envidia

El éxito de los demás … ¡me genera ansiedad!
¿Es envidia?

Paloma Uve

Every Time a Friend Succeeds Something Inside Me Dies   —  Gore Vidal

Que en español se traduciría “Cada vez que una persona cercana tiene éxito, muere una pequeña parte en mi”. Esta cita de Gore Vidal, escritor e intelectual norteamericano es la que me ha llevado a escribir este post ya que… ¿A quién no le ha pasado en un momento u otro de la vida?

Te llama una persona a la que quieres mucho para darte una gran noticia, algo genial que ha conseguido, y tú te alegras enormemente de corazón. Sin embargo, al mismo tiempo una parte de ti no puede evitar sentir una punzada, te preguntas ¡¿tengo envidia?! No solemos compartirlo cuando nos pasa esto porque creemos que se interpretará como envidia y le envidia no está muy bien vista pero no, no es envidia.

Te ha podido pasar cuando te enteras que tu ex tiene pareja nueva, cuando todos tus amigos encuentran trabajo rápido al terminar los estudios menos tú, al casarse y/o tener hijos tus amigos antes o cuando alguien cercano empieza a ascender profesionalmente.

Esto te pasará siempre que no hayas llegado a la FASE COMPETENTE CONSCIENTE de tu vida como veíamos en el post sobre cómo usar tus miedos para lograr el éxito, fase que consiste en ser consciente de quién y cómo eres y vivir la vida que quieres en lugar de la que se supone que tienes que vivir. Hay mucha gente que no llega nunca a esta fase porque el auto-conocimiento requiere un trabajo interior muy importante. 

Antes lo tenían mucho más fácil que ahora

En el pasado tu status o nivel en la sociedad venía dado por la familia en la que nacías y, por tanto, era algo que no dependía de ti por lo que no tenías ninguna responsabilidad. En aquella época en los países anglosajones, a las personas que nacían en familias menos favorecidas se les llamaba desafortunadas, en cambio hoy en día les llaman perdedores (losers!)

¿Qué ha cambiado?

Que la sociedad ha evolucionado del pedigrí hacia la meritocracia, lo que significa que ahora cada uno es responsable de su propio éxito o fracaso. Si trabajas duro y te va muy bien, te lo mereces pero si trabajas igual de duro y te va mal, también es tu responsabilidad. Esto hace que el éxito ajeno nos despierte una falsa sensación de envidia debido a la comparación: ¿por qué ellos han llegado hasta ahí y yo no?

En realidad no es así de simple. Muchas veces en la radio Chuchi, locutor del programa que ya conocerás si eres seguidor/a de los podcasts, me dice que yo siempre creo que todo es posible y que a veces las cosas no son tan fáciles. Y en realidad ambos estamos de acuerdo. 

Sí, creo que cuando alguien quiere algo de verdad, por las razones adecuadas, y lo persigue sin contemplar ninguna alternativa o plan B: lo consigue.

 ¿Es fácil? No

Por eso mucha gente se queda en el camino: no está dispuesta a pasar por todas las dificultades que conllevan sus objetivos. Nos solemos encandilar con el resultado pero no estamos dispuestos a pasar por el proceso: a todo el mundo le gustaría ganar una medalla de oro pero no están dispuestos a entrenar 10 horas al día durante 10 años para conseguirlo.

A muchos chicos les gustaría ser jugadores profesionales de fútbol pero no están dispuestos a empezar temprano y acabar tarde el entrenamiento, día tras día, años tras año. Lionel Messi dice que le llevó 17 años y 114 días tener éxito de un día para otro.

Hay muchos ejemplos, uno de mis preferidos es el de Chris Gardner, protagonista en la vida real de la película En busca de la felicidad (¿aún no la has visto? ¡No puede pasar de esta noche! 😉 Él mira a los demás con admiración y ganas de aprender sin comparaciones ni sensación de envidia.

Ahora bien no creo que todo el mundo tenga el mismo mérito al llegar a la cima (alcanzar sus objetivos) porque no todos partimos del mismo punto. No hay duda de que todo el mundo tiene mérito al luchar y alcanzar sus objetivos pero hay personas que por la familia en la que han nacido, los contactos y el dinero lo tienen más sencillo o accesible aunque no fácil.

Este concepto de responsabilidad sobre nuestros resultados junto a la creencia prestada de la sociedad sobre el éxito son los que nos llevan a compararnos con los demás. Igual que en una carrera de atletismo todos los corredores persiguen el mismo objetivo: llegar a la meta lo antes posible, y esto hace que sus actuaciones/rendimientos sean objeto de comparación.

Al no tener aún suficientes experiencias ni conocimientos propios, vivimos el primer tercio de nuestra vida con creencias prestadas, es decir, creencias que te inculca tu entorno. Una de ellas es que tener éxito significa: trabajo estable, pareja, hijos, vacaciones en Navidad y Verano…

Muchas personas se saltan el proceso de deshacerse de las creencias prestadas para adquirir las suyas propias porque no es un proceso fácil. Si mantienes esa definición de éxito que te han contado sin definir la tuya propia, verás la vida como una carrera de atletismo y compararás tu progreso son el de los demás sintiendo punzadas con el éxito ajeno ¡Dale tu propia definición!

Si no es envidia… ¿Qué es?

Es nuestra auto-exigencia la que explica esa punzada en el corazón o angustia cuando oyes que a alguien cercano le va muy bien y se debe a la comparación de esos resultados con los tuyos propios. Cuándo a alguien le va muy bien, tú no te preguntas ¿y cómo lo ha hecho? Sino ¿por qué yo no lo he conseguido yo todavía? ¿Qué estoy haciendo mal?

Lo más peligroso de vivir en la fase inconsciente es que no sabes que no estás viviendo la vida que tú quieres porque ni si quiera conoces cuál.

¿Eres de Apple o de Microsoft?

El filósofo norteamericano Simon Sinek, escritor del libro Empieza con el porqué que tanto recomiendo cuenta que fue invitado a hablar en una conferencia sobre el uso de la tecnología en la educación en estas dos empresas: Apple y Microsoft.

envidia date vida

En la convención de Microsoft, la presentación del 70% de los directivos trataba sobre cómo vencer a Apple mientras que en el evento de Apple sólo se hablaba acerca de ayudar a los profesores a enseñar y cómo ayudar a los alumnos a aprender con la ayuda de la tecnología de Apple. En el evento de Apple no se oyó ni una palabra sobre Microsoft.

Se puede decir que Microsoft vive para vencer a Apple mientras que Apple vive para vencerse a sí mismo y ser cada vez mejor.

Esto es equivalente a las personas y nuestra manera de vivir. Hay gente que hace de su vida una carrera con los demás (FASE INCOMPETENTE) al más puro estilo Microsoft y luego están las personas que compiten consigo mismas intentando cada día ser una versión mejorada de sí mismas ¿Cuál de los dos grupos crees que acabará frustrado?

En la vida puedes elegir moverte en paralelo al horizonte (comparándote con los demás) o avanzar hacia él en perpendicular (comparándote contigo mismo)

Cómo me convierto en Apple

No es un proceso sencillo ya que hemos pasado la mayor parte de la vida mirando y escuchando hacia fuera. La clave está en aprender a mirar y escuchar adentro para ganar consciencia de ti mismo/a, lo que a su vez lleva a la aceptación y confianza en ti. Hay varias acciones que puedes llevar a cabo para iniciar y/o avanzar en el proceso, a mí las que mejor me han funcionado son dos:

  • Rodéate de gente de valores, ideas y costumbres diferentes

Las personas distintas a ti hacen que te cuestiones tus creencias e identifiques si estas son tuyas de verdad o son prestadas. Te hacen reflexionar sobre lo que creías que era una verdad absoluta. Recientemente un estudio llevado a cabo entre la Universidad de Rice, de Columbia y la de Carolina del Norte ha demostrado que vivir una temporada en el extranjero ayuda mucho a ganar claridad y conocerse mejor a uno mismo.

Además han observado que produce una mayor satisfacción general con la vida, disminución del estrés y mayor rendimiento profesional. Esto para mi no se debe a vivir en el extranjero sino al mayor auto-conocimiento que provoca esta experiencia. Este no sólo se consigue viviendo en el extranjero así que si tus circunstancias no te permiten escaparte una temporada, hay otras vías.

Ya en 1919 el filósofo alemán Hermann von Keyserling escribió en el epilogo de su libro Diario de viaje de un filósofo:

El camino más corto hacia uno mismo conduce alrededor del mundo.  

  • Conversaciones contigo mismo

La conversación más importante es la que tienes contigo mismo y de hecho la persona con la que más hablas en esta vida es contigo mismo aunque no seas consciente de ello muchas veces. Cuando estás en piloto automático (fase inconsciente) tiendes a resistirte y a no procesar ni entender como te sientes ni lo que quieres o necesitas realmente y lo que solemos hacer es ocuparnos con mil planes, actividades o simplemente viendo películas y/o navegando por internet para no pensar. Mantenemos el foco en el exterior porque gestionar el interior se nos hace un mundo. La mala noticia es que las emociones no procesadas no desaparecen, se acumulan en forma de estrés emocional.

Un viaje a Tailandia fue lo primero que se me ocurrió hacer cuando me di cuenta de que mi vida aparentemente “perfecta” no me hacía feliz. Era muy consciente de que llevaba toda la vida sabiendo lo que no quería pero sin saber lo que sí quería hacer de mi vida ¿te suena familiar?  Le di muchas vueltas pero no era capaz de encontrarlo. Tenía una boda en agosto en Tailandia así que coger un mochila y perderme por allí después me parecía que me podría ayudar a coger perspectiva. Quedaba tiempo, aún estaba a principios de año pero ya estaba empezando a organizar el viaje (¡A mi padre casi le da algo con la idea! Jajaja)

Cómo te he contado en post anteriores, entre tanto había empezado un curso para aprender a controlar el estrés basado en meditación y mindfulness que contra todo pronóstico (no iba yo muy convencida al principio) me cambió la vida. Me enseño a escuchar hacia dentro y entender de dónde venían las emociones que experimentaba…en definitiva me enseñó a entenderme.

Y cuando uno se entiende y acepta a sí mismo, se vuelve muy poderoso.

Para la fecha en la que tenía previsto mi viaje ya había lanzado un proyecto, estaba colaborando con otro y preparando un tercero. Ya no tenía sentido el viaje en mi busca porque ya me había encontrado. 

Si aún no te has descargado la guía gratuita de introducción a la meditación, te invito a hacerlo y a los que ya lo estáis practicando deciros que estoy preparando una clase más avanzada sobre la que pronto os informaré. 

¡Suena fácil al decirlo! Pero aprender a escucharse a uno mimo es un proceso continuo que requiere un sobre esfuerzo al inicio pero los resultados merecen tanto la pena que no te arrepentirás. 

¿Tú qué opinas?

avatar
  Suscríbete  
Notificar
Menú de cierre

Este sitio web utiliza cookies para facilitarte la mejor experiencia de usuario posible. Si continúas navegando está dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, haz clic en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¿CÓMO DESATAR TODO TU POTENCIAL?...en 10 minutos

Descarga la guía gratuita y recibe cada semana nuevas ideas que te ayudarán a llevar tu vida al siguiente nivel  ;)

En Date Vida nos tomamos tu privacidad muy en serio. Consulta aquí nuestra política de privacidad