BLOG PPAL- 9 hábitos

9 Hábitos a los que debes decir adiós
si quieres triunfar en la vida

Paloma Uve

¡Ya está aquí septiembre!

Es momento de llevar a cabo los ajustes necesarios para terminar el año por todo lo alto habiendo evolucionado en la dirección que te habías fijado.

Sé que esto que te voy a decir ahora no va a ser muy popular pero septiembre es mi mes preferido. Lo es por un sinfín de razones: volvemos del verano con mucha energía y ganas de hacer cosas antes de que se acabe el año, el tiempo aún acompaña y durante las vacaciones has podido analizar el progreso de los objetivos que te marcaste para este año y reflexionar sobre lo que está funcionando en tu vida y lo que no.

La clave para encontrar quién eres realmente y el tipo de vida que te hará feliz es pelar las capas de la cebolla y desprenderte de las creencias prestadas y limitantes que has ido adquiriendo a lo largo de la vida cómo vimos en el post sobre cómo usar el miedo para alcanzar el éxito.

Muchas veces no se trata de seguir añadiendo cosas nuevas si no de quitar. Desprenderme de estos 9 hábitos de los que hoy te hablo, supuso una transformación importante en mi vida y estoy convencida de que también lo hará en la tuya.

9 hábitos de los que desprenderte antes de que acabe el mes

La práctica de las creencias que has ido adquiriendo han hecho que desarrolles ciertos hábitos que te pueden estar poniendo la zancadilla en lugar de hacerte la vida más fácil. Los hábitos principales de los que debes intentar desprenderte son: 

1. ¿Estilo de vida poco sano? Acaba con él 

“Un cuerpo sano es un recinto para el alma. Uno enfermo, una prisión” – Francis Bacon

A menudo nos olvidamos de la gran influencia que ejerce el cuerpo sobre la mente así como de la habilidad de nuestra mente para impactar nuestro cuerpo. Un estilo de vida saludable no sólo transforma tu cuerpo si no también tu mente, tu actitud y tu estado de ánimo. Este se consigue mediante:

1. Dieta sana

2. Ejercicio regular

Mi última etapa en Madrid estaba apuntada a un gimnasio muy cerca de mi trabajo e intentaba ir al medio día o a la salida. El trabajo frecuentemente se complicaba y lo primero que me saltaba era mi cita con el gimnasio ¡No tenía tiempo! Pensaba yo entonces.

Edward Stanley, ministro británico, solía decir que “Los que piensan no tener tiempo para el ejercicio, más tarde o más temprano, tendrán que hacer tiempo para la enfermedad”

Tener tiempo es una decisión y sólo depende de cómo hayas fijado tus prioridades. Tú decides a qué dedicas tu tiempo. Hace ya más de un año me propuse como objetivo hacer una hora de deporte al día, todos los días de la semana. El tipo de actividad a realizar puede variar (gimnasio, correr, caminar, etc.) pero el tiempo siempre ha de ser una hora o más. Antes el deporte era algo que si me cuadraba lo hacía, ahora el deporte es prioritario  y a no ser que esté de viaje y me resulte difícil cumplirlo, tiene su sitio inamovible.

Puede parecer que 7 días a la semana son muchos pero si te fijas tu mente siempre se suele conformar con aproximarse al objetivo. Por eso intento hacerlo los 7 días a la semana y de media lo consigo 5-6 días por semana. Márcate objetivos ambiciosos para alcanzar el deseado.

A la vez que me fijé como prioridad el deporte regular, cambié mi dieta. Menos cantidad y más sana pero sin pasar hambre y sin prohibirme ningún capricho. Tuve que ser más estricta al principio para que mi cuerpo se acostumbrase.

El resultado de estos cambios es que ahora tengo muchísima más energía además de sentirme bien por el progreso. Lo importante para que estos cambios funcionen es convertirlos en parte de tu identidad en lugar de prácticas puntuales, es decir, no te pongas en forma sólo para el verano si no cómo parte de tu estilo de vida: “Soy una persona deportista (todo el año)”.

2. Aprende a decir que NO a todo aquello que te aleja de tus objetivos.

“La diferencia entre las personas de éxito y las de GRAN éxito es que las segundas dicen que no a casi todo”Warren Buffet

El hábito de decir que sí a casi todo, incluso cuando son actividades que no tienen mucho interés para ti, tiene que acabar. Una de las razones por las que es tan importante marcarse objetivos es porque estos te permiten mantener el foco y no desviarte del camino. 

Cómo te conté en el post ¿No te gusta tu trabajo? Lee esto, escribirlos y ponerlos en un sitio que te los recuerde a diario es fundamental. Cada vez que te hagan una nueva propuesta o te surja una oportunidad pregúntate si decir que sí te acerca o aleja a tu objetivo. Si la respuesta es NO, ya sabes lo que tienes que hacer: déjalo pasar.

3. Deja de centrarte en las cosas que no puedes controlar

“No siempre puedes controlar los factores externos pero sí los internos”Wayne Dyer

Poner el foco en lo que está fuera de tu control es una práctica auto-destructiva que no hace otra cosa que malgastar tu tiempo, energía y claridad mental, influyendo negativamente en tus emociones y pensamientos.

No te preocupes por si te despiden, dedica toda esa energía a hacer muy bien tu trabajo para que eso no ocurra. Si estás organizando un evento en el exterior, no malgastas el tiempo tratando de adivinar si lloverá o no. Céntrate en tener un plan B en caso de que la meteorología no acompañe.

Cada vez que algo te preocupe, pregúntate si es algo que realmente puedes controlar o influir de alguna manera. Si la respuesta es NO, simplemente acepta esa variable y busca los factores de esa situación que si puedes influir y/o controlar ¿Te acuerdas del post sobre le foco?

Cuando diriges tu atención a las cosas que si dependen de ti, no sueles tener que preocuparte por las que no lo hacen.

4. Despídete de las quejas y excusas

“No busques el fallo, busca la solución. Quejarte no te hace especial, cualquiera puede hacerlo”Henry Ford

En este mundo existen dos tipos de personas:

  • Aquellas que se sienten en control de su vida: personas más felices y exitosas.
  • Aquellas que creen que la vida les ocurre sin que ellos puedan hacer algo al respecto: se sienten víctimas.

Esto es lo que en psicología se conoce como locus de control. Ni tus padres, ni tus amigos ni tu pareja, ni el mundo te debe nada. Sólo tú eres el/la responsable de todo lo que consigas en esta vida. La vida no es lo que te ocurre si no cómo tu gestionas y procesas lo que te sucede. Cuando interiorizas esta visión te das cuenta de que todo depende de ti. Esto es muy motivador pero también puede dar un poco de vértigo al principio.

Si algo no te gusta, cámbialo pero no gastes energía quejándote. Tus quejas no lo cambiarán.

Si quieres algo, ve por ello. No dejes que tus excusas te detengan ¿Te acuerdas de la regla de los 5 segundos? Puede ayudarte a evitar el bloqueo. 

Si no te responsabilizas tú de tu vida, nadie más lo hará por ti.

5. Di adiós a la gente tóxica de tu entorno

“Tú eres la media de las 5 personas con las que más tiempo pasas”Jim Rohn

El psicólogo ucraniano-canadiense Albert Bandura desarrolló la Teoría del Aprendizaje Social (TAS) que defiende que las personas somos capaces de extraer enseñanzas a partir de la observación de lo que hace otro y que buena parte del aprendizaje humano se da en el entorno social.

Hay personas que están más avanzadas o ya han conseguido llegar a los objetivos que tú persigues y otras menos o tienen objetivos radicalmente diferentes.

Rodéate siempre de gente de la que puedas aprender y a la que tú también puedas aportar. Recuerda que las 5 personas clave para tu éxito son aquellas con las que más tiempo pasas. Asegúrate de que sean personas que te apoyan, potencian y te ayudan a sacar tu mejor versión.

6. Deja de consumir información tóxica: TV, RRSS, etc.

“Requiere disciplina no dejar que las redes sociales secuestren tu tiempo”Alexis Ohanian

Este hábito está relacionado con el anterior. Nuestra percepción suele ser que somos nosotros los que formamos nuestras propias ideas, pero lo cierto es que lo que vemos y escuchamos a nuestro alrededor juega un papel determinante… aunque no seamos conscientes.

Al igual que las personas que nos rodean toda la información que consumimos en internet, TV, redes sociales nos influye enormemente.

El doctor Graham Davey, profesor de la Universidad de Sussex, llevó a cabo un estudio con tres grupos de personas. Elaboró tres boletines de noticias distintos: uno de noticias  positivas, otro de noticias negativas y otro neutro, y mostró cada uno de los boletines a un grupo diferente de personas.

Comprobó que el grupo que había visto el boletín de noticas negativas presentaba mayor ansiedad y se encontraban más triste que las personas de los otros dos grupos.

Lo que es aún más interesante es que las noticias negativas también tuvieron efecto sobre las preocupaciones personales de cada uno de los participantes. El grupo que vio el informativo negativo presentaba una mayor tendencia a volverse catastrófico y tremendista sobre sus preocupaciones. Veían las cosas mucho peor de lo que les parecían antes de ver el informativo negativo y mucho peor de lo que en realidad eran.

Yo antes era una loca de las noticias. Sentía que debía estar al día de todo lo que pasaba en el mundo: TV, periódico, etc. 

Hace ya un año y medio me di cuenta de la negatividad que el consumo de esta información me transmitía y decidí tirar la TV por la ventana (sacarla de mi casa y llevarla a la de mis padres) y dejar de consumir las noticias negativas y contenido sensacionalista.

He comprobado que de una manera u otra, al final siempre te enteras cuando ocurre algo importante por que la gente te habla de ello. Además adquirí un nuevo hábito que consiste en preguntar a la gente de mi entorno si ha pasado algo importante en el mundo hoy. Es un filtro genial y además te facilita tener siempre tema de conversación.

Decidí poner esta idea en práctica después de oírsela a Tim Ferris y, por ahora, estoy feliz con el resultado.

7. No te compares más con los demás

“Quién dedica su tiempo a crecer y superarse a sí mismo, nunca tendrá tiempo para criticar, envidiar y compararse con los demás –Teresa de Calcuta

Este es uno de los hábitos que más cambió mi percepción de la vida.

Tus objetivos nunca coinciden completamente con los de los demás así que por qué comparar peras con manzanas. Ahórrate la energía y distracción de comparar tu evolución con la de otras personas. Tu satisfacción no puede estar vinculada al progreso de otros, si no al tuyo propio.

El sistema nos pide que maduremos todos a las misma velocidad (sistema escolar) y hagamos las mismas cosas en la vida: estudiar, conseguir un trabajo estable, casarse, hipotecarse, tener hijos… pero esto no funciona así en la realidad. Cuando la materia prima (las personas) es tan diferente, no se puede usar un único proceso de fabricación automatizado. 

No a todos nos gusta la montaña rusa ni el tren de la bruja por que cada persona es diferente y preferimos unas emociones distintas. Cada uno elige en qué atracciones de la vida (familia, trabajo por cuenta ajena, trabajo por cuenta propia, pareja, hijos, aficiones, viajes, etc.) quiere montarse. También decides tú cuándo y cómo lo haces. 

Estarás de acuerdo conmigo que entre un león y un ratón no vale comparación ¿verdad? Lo mismo ocurre entre dos personas. Cada uno de nosotros es alguien único y por eso tiene que seguir el camino que más se adecue a sus intereses, no el del rebaño. La clave está en conocerte bien a ti mismo y dejarte ser quién de verdad eres.

Aunque el césped siempre parece más verde en la parcela del vecino, las apariencias engañan. Define y céntrate en tus objetivos, permítete ir a tu velocidad. No estás compitiendo con nadie más que contigo mismo/a o al menos no deberías.

8. Deshazte de la necesidad de gustar a los demás

“Para evitar la crítica no hagas nada, no digas nada, no seas nada”Elbert Hubbard, escritor y filósofo americano.

Pertenecer a un grupo es una de las necesidades más básicas del ser humano. Muchas veces por imitación y por pertenecer al grupo somos capaces de hacer cosas que van en contra de nuestros propios principios e intereses.

Como te conté en el post qué te hubiera cambiado la vida saber hace 10 años, en 2102 la enfermera de cuidados paliativos, Bronnie Ware, publicó el libro en el que recogía las 5 cosas de las que más se arrepiente la gente antes de morir. El arrepentimiento principal era haber hecho lo que se esperaba de ellos en lugar de tener el coraje de hacer lo que realmente ellos querían en su vida.

Es imposible contentar a todo el mundo: tus padres, tu familia, tu pareja, tus amigos… y realmente para ser feliz a quién deberías contentar es a ti mismo. A veces resulta difícil cuando la gente que quieres no lo comprende o comparte pero a la larga verán que tenías razón en elegir tu camino.

Mírate cómo un producto comercial o una marca. Nike le gusta a mucha gente pero no a todo el mundo, muchos prefieren Adidas. Es perfecto porque hay público para todos, tú sólo tienes que dejarte ser tu mismo y encontrar el tuyo. Cuánto más te conoces a ti mismo/a, menos te importa lo que opinan o dicen los demás.

9. Renuncia a la mentalidad cerrada

“El momento en el que dejas de aprender, empiezas a morir”Albert Einstein

Mucha gente piensa que la inteligencia es algo fijo que se tiene o no de nacimiento y que el talento por sí sólo es el que les llevará al éxito.

Las personas exitosas saben que esto no es así e invierten una gran parte de su día leyendo y aprendiendo habilidades y técnicas que puedan ampliar sus creencias y posibilidades para mejorar sus vidas.

Conocerte a ti mismo/a es un proceso que no acaba nunca. Saber cuales son tus inseguridades y fortalezas y trabajarlas es un trabajo de aprendizaje de por vida. La frase “Es que yo soy así” es una excusa. Crecer, desarrollarse y ampliar nuestras habilidades, como todo lo bueno en la vida, es un trabajo duro pero cierto es que también supone una gran recompensa.

Estamos en constante cambio. Quién hoy eres no es quien tienes que ser mañana ni quién fuiste ayer.  El aprendizaje es el pasaporte de la transformación.

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Ferperez
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Ferperez

Hola Paloma! Totalmente de acuerdo con los 9 hábitos. Siempre he pensado que somos lo que leemos, vemos, hablamos, etc. A menudo vemos series, leemos libros, vemos películas, donde la gente engaña, roba, miente, mata, etc y lo acabamos viendo como normal y aunque pensemos que no nos afecte, nos hace mucho daño y nos crea un mundo que nadie quiere vivir.
Te sigo leyendo que me encantan tus post!

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